¿Cuándo y cómo pueden nuestros hijos ayudar en casa?

Los niños y las tareas de casa- Labores domesticas

Los niños pequeños imitan todo lo que hacen los padres. Ya desde muy pequeños les gusta participar en las labores de la casa. Al principio, solo producen caos y lleva más tiempo terminar con las tareas. ¿Pero vale la pena dejar que los niños participen a una edad temprana?

Si hablamos de niños y las labores domésticas, llegamos a la siguiente conclusión: Al principio, los pequeños quieren, y aún no pueden. Más tarde pueden, pero no quieren. Por esta experiencia pasamos muchos padres. Estos consejos os ayudaran desde el principio en cuanto a labores de la casa y niños:

Motivarles y promover su interés en colaborar.

Según los psicólogos a la edad de un año y medio, los niños comienzan a querer participar e imitar a los padres. Esta fase es muy importante para su desarrollo, donde los padres tienen la oportunidad de familiarizar a sus hijos con las tareas domésticas y mostrarles cómo se hace el trabajo.

Los padres deben prestar atención y promover las habilidades y el interés que muestran los más pequeños: siempre entran a la cocina cuando estamos cocinando, es posible que quieran ver o incluso participar de la elaboración de algún plato sencillo. A muchos niños les encanta ayudar a poner la ropa y descargar la lavadora, acompañar a tirar la basura, clasificar calcetines o limpiar las ventanas. Pasar la escoba, la mopa o aspiradora, a casi todos les gusta participar, aunque solo sea con su propio palo.

Se paciente con el niño.

El problema para muchos padres es que realizar las labores de casa con los niños, por supuesto, lleva más tiempo”. Por eso, hay que ser paciente y olvidarnos de que todo ha de quedar perfecto: incluso los niños de once años no cortarán una cebolla tal y como a los padres les gustaría. Al mismo tiempo, los padres deben ser consecuentes y trazar límites. Por ejemplo, durante el desayuno de una jornada laboral o día lectivo donde los padres deben acudir al trabajo y los niños al cole o guardería, no es un buen momento para involucrar a los niños.

Cuando se trata de limpiar debemos ser un modelo a seguir.

La actitud de los padres durante las labores de casa es enormemente importante. Y hay que enfocarlo positivamente. Así que no te quejes, hay tareas que deben hacerse y que pueden realizarse en equipo. Entonces uno se muestra contento con el resultado. Incluso los niños de un año se dan cuenta cuando el padre resopla cada vez que le dan un trapo para limpiar el polvo. O la madre se muestra desesperada porque se han caído las cortinas y no ve busca una solución.

[adinserter block=”1″]

Distribuir y asignar las primeras tareas.

Puede ser emocionante descubrir junto a los niños ese nuevo mundo para ellos que son las labores domésticas. Pero poco a poco esto se convertirá en un deber, y un deber voluntario. Esto es algo bueno porque los niños tienen que aprender, a más tardar en la escuela primaria, para asumir tareas fijas y, por lo tanto, responsabilidad. Llegada esta etapa, sera diferente para cada uno.

Sin embargo, una de las primeras tareas obligatorias más comunes es sin duda la limpieza de su propia habitación, al principio habrá que recordárselo muy a menudo, con el tiempo, cada vez menos. Si bien, es rutina temprana. Debe hacerse antes de la cena hasta que recoja todos los juguetes, y se puede enseñar a la edad de un año y medio. Una canción constructiva (como “uno, dos, tres, el juego se acabó otra vez”) se suma a la diversión. Poner el mantel de la mesa, meter y sacar la ropa de la lavadora, colocar la ropa en cajones; los niños de tres años a menudo pueden ayudar en esto. Incluso cuando cocinan, pueden contribuir, cortando vegetales blandos. Por otro lado, limpiar el baño o el inodoro sigue siendo demasiado difícil para los alumnos de primaria.

Importante: los niños no tienen que asumir ninguna tarea, pero sí se les permite porque ya son mayores, pueden hacer muchas cosas. Si un niño se cree mayor para tener su propio teléfono móvil, también lo es para pasar la aspiradora.

¡No lo tomes como castigo!

Alguien que amenaza con hacer las tareas domésticas no debe sorprenderse si al niño no le gustan. ¡Usar el trabajo doméstico como castigo es un tabú!

Todos deben tener una tarea doméstica.

Las labores domésticas es algo que forma parte de nuestras vidas. Los niños también deberían experimentarlo. La distribución de las tareas deben estar colgadas en un lugar bien visible y donde los niños pueden ver exactamente quién está realizando actualmente esa tarea. También ayuda el intercambiar actividades regularmente. En teoría, dichos planes se pueden usar a partir de los tres años y ajustarse según la edad y la capacidad. Pero cuidado: cuanto más pequeño sea el niño, más pequeño debe ser su cometido.

Dejarles decidir.

Tan pronto como los niños asumen tareas claras en el hogar, es importante que se les permita decidir por sí mismos si lo harán ahora o en una hora, o cuando hayan terminado con su juego. En lugar de “Saca la basura ahora”, los padres deben decir: “Por favor, saca la basura hoy”.

Pequeñas tareas para todas las edades.

  • Desde los dos años, los niños ayudan por placer. Pueden, por ejemplo, regar flores, colgar las pinzas mientras cuelgas la ropa, llevar algo que no se rompa con facilidad como la cesta de pan a la mesa, poner sus juguetes en cajas y limpiar la mesa con un trapo.
  • Desde los cuatro años, los niños pueden realizar sus propias tareas, como poner la ropa sucia en la canasta, ayudar con el mantel de la mesa, limpiar, desempolvar, secar platos, remover la masa de la pizza, ordenar su propia habitación, poner sus calcetines en el armario y alimentar a las mascotas.
  • A partir de los seis años, los niños son cada vez más independientes. Pueden poner vasos y platos en la mesa solos, sacar la basura, abrir y recoger las cartas del buzón, hacer compras pequeñas, mantener su propia habitación limpia, limpiar zapatos, cortar frutas y verduras, ayudar a cocinar y limpiar el fregadero.